viernes, 2 de septiembre de 2011

El método Man Ray contra el desamor



Septiembre es cuando más parejas se separan, es lo que tiene el amor de verano. Si no te quitas su imagen de la cabeza, puede que la técnica del metrónomo de Man Ray te ayude a superarlo.

Cuando su novia, la fotógrafa Lee Miller, le dejó en 1932, Ray cayó en una crisis terrible. Para superar la angustia que sentía creó una de sus obras más famosas: cogió un metrónomo que había utilizado años antes y le puso una foto recortada del ojo de su ex pareja. En la parte trasera del aparato escribió un breve manual de instrucciones que decía así:

“Coloca en el péndulo de un metrónomo el ojo de la persona amada a la que ya no volverás a ver. Pon en marcha el metrónomo hasta el límite de tu resistencia. Con un martillo, intenta destruirlo de un solo golpe”.

Mirar el ojo balancearse sin fin con el angustioso tic-tac de fondo nos
recuerda el poder hipnótico que el amor tiene sobre nosotros, hasta qué punto
actuábamos embrujados por la persona amada. Cuando hemos sacado toda la rabia reprimida, podemos descargarla a base de tomarla contra el pobre aparato.

Lo llamó “Objeto de destrucción”, un título que resultó premonitorio porque 24 años después, durante una exposición en París, un grupo de estudiantes siguió al pie de la letra las órdenes del autor y destrozaron la obra.

Con el dinero que le pagó el seguro, Man Ray compró otros 100 metrónomos para re-elaborar la obra en serie. Eso sí, les puso el nombre opuesto. Desde entonces se llaman “Objeto indestructible”, no sea que alguien tenga la tentación de volver a liarse a golpes con ellos…

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