El Templo Satánico de Estados Unidos, un grupo de adoradores de Lucifer, presenta este sábado 25 de julio una gran estatua del diablo financiada con donaciones anónimas. Pretenden colocarla frente al Capitolio de Oklahoma, junto a un monumento a los Diez Mandamientos, para protestar por la presencia de imágenes religiosas en espacios públicos. Cristianos extremistas aseguran que la destruirán.
